Se dice del icono que es el símbolo o signo que mantiene una relación de semejanza con el objeto que representa, pero a efectos populares va más allá de definiciones.
Es más, da en representar heterogéneos conceptos que no tienen que ver con el original, pero que manteniendo su cualidad de imagen recurrente en el incosnciente colectivo, se destina a usos múltiples: artísticos, humorísticos, políticos, eróticos, económicos y hasta humanitarios.
Es un modelo por excelencia, susceptible de todas las figuraciones, las manipulaciones y las extravangancias, al servicio de una causa igual y diferente para la cual fue creado. Es la arcilla de Dios, y el punto de partida para la fantasía infinita del ser humano.
Es más, da en representar heterogéneos conceptos que no tienen que ver con el original, pero que manteniendo su cualidad de imagen recurrente en el incosnciente colectivo, se destina a usos múltiples: artísticos, humorísticos, políticos, eróticos, económicos y hasta humanitarios.
Es un modelo por excelencia, susceptible de todas las figuraciones, las manipulaciones y las extravangancias, al servicio de una causa igual y diferente para la cual fue creado. Es la arcilla de Dios, y el punto de partida para la fantasía infinita del ser humano.






















¡Sorprendente lo que puede dar de sí uno de ellos!















